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jueves, 23 de abril de 2020

EL ESTAR QUIETO


¿Qué es el encierro? ¿qué es quedarte quieto? ¿cómo se siente estar en un solo lugar al que llamas casa? Esta parte de concepción sobre el aislamiento social nos aleja de nuestra rutina diaria, y nos hace reflexionar sobre lo que hemos venido trabajando, y cuando hacemos mención sobre el trabajo no me refiero al trabajo remunerado, sino al trabajo personal como persona, ¿cuantas veces al día se puede tener el tiempo para la introspección? Hoy si contamos con ese tiempo, pero la pregunta es ¿hemos logrado establecer un contacto con nosotros mismos? O no lo hacemos porque en realidad nos asusta lo que podamos encontrar de nosotros mismo, cosas que no nos damos cuenta hasta que por un momento todo se detiene, y nos hay otra alternativa que buscar dentro de uno todo aquello que te ha convertido en ser quien eres hoy en día, pero ¿qué es para uno el encierro? Esta pregunta puede dar mucho en cuestiones filosóficas, pero también espirituales, y el encierro lo tiene que definir uno dependiendo de la forma en que se encuentre en su día a día, esto está acompañado de la libertad, pero uno se encuentra libre de todo cuando en ser de uno encuentra paz, y tranquilidad, son a veces estados que no duran más de treinta minutos en lo que nuestro cerebro escarba algún recuerdo que nos vuelve a desequilibrar, pero mientras perdure en nosotros estamos encontrando el equilibro entre lo material y el nuestro ser espiritual.
La quietud, es otro estado que desde luego lo podemos analizar de una y mil formas, y al igual que encierro lo importante en este sentido es saber demostrar en nuestro interior ¿Qué es estar quito? Y a lo mejor es estar con uno mismo desde el interior de lo que somos y de todo aquello que fluye en nuestro interior, no tenernos miedo de lo que realmente somos y con ello poder ir mejorando en nosotros mismos aquellos aspectos con los que encontramos una serie de desafíos.
¿cómo es tu casa? No hablemos de aspectos físicos materiales, refiramos a nuestra casa como el lugar donde moras espiritualmente y con quienes puedes compartir esa casa, con quienes encuentras esa armonía con la que vives tu día a día, cuidar el jardín de tu casa significa cuidar todo pensamiento que de uno brota, limpiar tu casa es hacer un análisis de tu vida sobre el rumbo que le has dado, y analizar sobre todo ¿esto es lo que yo realmente quiero con mi vida? ¿es ese proyecto el que reamente me interesa? Y pensar e imaginar sobre todo aquello que siempre hemos querido, pero no hemos hecho un plan para alcanzarlo, ahora que estamos quietos en nuestra casa es un momento para hacernos preguntas fáciles en lectura y papel, pero difíciles en contestar ¿qué deseo? ¿qué quiero? ¿qué me hace feliz? ¿hacia dónde voy? ¿solo o acompañado?
¿qué es lo que realmente me limita?