¿Cómo es la
gente fuera de Italia?, narra los hechos más importantes del trayecto que hizo
Marco Polo en búsqueda de nuevas formas de vida, como él describió a esas
sociedades sus costumbres, su forma de gobierno, la economía de esas mismas
regiones y sus costumbres, como también la gran duda de donde proviene la seda
y las especies que son la comida y que son muy costosas en Europa.
Para
conocer un poco sobre su contexto del libro, el comercio de Europa seguía un
sistema de triángulos, con productos de Oriente, Asia y Italia, productos como
seda y especies. Pasaron por Acre (Palestina), donde el eminente eclesiástico
Teobaldo Visconti les proporcionó cartas que explicaban al Gran Kan por qué
no se enviaba a los 100 sabios solicitados. Al llegar a Asia
Menor, recibieron noticias de que Visconti mismo había sido elegido papa, por
lo que volvieron a Acre. En vez de 100 sabios, el nuevo pontífice, que
había tomado el nombre de Gregorio X, envió solo dos frailes con las
credenciales correspondientes y la potestad de ordenar sacerdotes y obispos,
así como regalos para el Kan. La embajada reemprendió el viaje, y aunque
los religiosos dieron marcha atrás por miedo a las guerras que azotaban
aquellas regiones, los Polo siguieron adelante.
Con rumbo al golfo
Pérsico, los tres viajeros cruzaron territorios que hoy corresponden a Turquía
e Irán. Tenían intenciones de hacerse a la mar, pero como solo hallaron navíos
“de mala calidad [...] cosidos con cuerdas” —a su juicio inadecuados para
la navegación—, prosiguieron por tierra. Se dirigieron al norte y luego al
este, atravesando inmensos desiertos, imponentes cordilleras, verdes mesetas y
los abundantes pastos de Afganistán y el Pamir antes de llegar a Kashgar,
población que hoy día pertenece a la región autónoma uigur del Xinjiang. Luego,
recorriendo antiguas rutas de caravanas al sur de la cuenca del Tarim y el
desierto de Gobi, arribaron a Cambaluc, la actual Pekín. Todo el viaje, durante
el que hicieron frente a un clima implacable y a una enfermedad de Marco que
no se precisa en el relato, tomó tres años y medio.
Marco toma nota de
las curiosidades que encuentra en el camino: en Armenia, de la montaña donde se
dice que se posó el arca de Noé; en Persia, de la supuesta tumba de los Reyes
Magos; en el extremo norte, de tierras donde reina el frío intenso y la
oscuridad perpetua, y así por el estilo. Es el primer escritor occidental
en mencionar el petróleo. Aclara que la “salamandra” (el asbesto), lejos de ser
la lana de un animal resistente al fuego, como se creía, es un mineral de la
región uigur de Xinjiang. Cuenta que en China existe tal abundancia de rocas
negras combustibles (el carbón), que uno puede bañarse con agua caliente todos
los días. Por dondequiera que va, se fija en los adornos de la gente, la comida
y la bebida —especialmente la leche fermentada de yegua de los mongoles—, así
como en las prácticas mágicas y costumbres religiosas, los oficios y los
artículos que se venden. Algo que nunca ha visto es el papel moneda, que
circula en los dominios del Gran Kan.
Marco jamás revela su
parecer: se concreta a relatar desapasionadamente lo que ve y oye, por lo que
solo cabe imaginarse qué habrá sentido al recibir el ataque de salteadores y
ver que a algunos de sus compañeros los mataban o los hacían prisioneros.
Marco afirma que los
Polo estuvieron diecisiete años al servicio de Kublai Kan (el Gran Kan), y en
ese período hizo muchos viajes para recabar información sobre regiones remotas
del imperio, e incluso dice haber gobernado lo que hoy es Yangzhou, en la
provincia de Kansu.
¿Fue siempre fiel a
los hechos? Hay quien lo duda. Pues aunque es cierto que los mongoles
desconfiaban de los chinos —sus vasallos— y por ello recurrían a extranjeros
para administrar su imperio, parece poco probable que alguien de su incultura
alcanzara el puesto de gobernador. Si bien es cierto que Marco pudo haber
exagerado sobre el cargo, los eruditos aceptan la posibilidad de que fuera “un útil
emisario de cierto nivel”.
Sea como fuere, Marco
supo describir de forma fascinante metrópolis de riquezas incalculables y
extrañísimas costumbres paganas, un mundo del que los occidentales
no conocían nada o del que solo habían oído mediante fábulas y rumores.
¿Existían de verdad esas grandes civilizaciones más ricas que la suya? A los
europeos les parecía imposible.
El Gran Kan poseía
“el palacio más vasto y maravilloso que nunca se haya edificado —declara
Marco—, [...] tan grande, tan hermoso, tan rico y tan proporcionado, que
ningún hombre en el mundo podría imaginarlo o construirlo mejor”. Las paredes
estaban recubiertas de oro y plata, con esculturas doradas de dragones, bestias
y aves, caballeros e ídolos. El elevado tejado —de colores rojo, amarillo,
verde y azul— resplandecía como el cristal. Sus espléndidos parques rebosaban
de animales de toda clase.
En contraste con los
tortuosos callejones de la Europa medieval, las calles de Cambaluc eran tan
derechas y amplias que desde un extremo de la ciudad podía verse la muralla en
el otro extremo. “No hay en el mundo ninguna otra ciudad a la que
lleguen [...] tal cantidad de objetos preciosos y de gran valor”, afirma
el veneciano, y agrega: “Penetran cada día en la ciudad más de mil carretas,
cargadas exclusivamente de seda”.
Era asombrosa la
cantidad de barcos que navegaban el río Yangtsé, uno de los más largos del
mundo. Marco calcula que el puerto de Sinju debe haber alojado hasta 15.000
naves.
Entre las costumbres
de los mongoles que refiere Marco está el casamiento de los hijos muertos: si
en una familia moría un niño mayor de cuatro años y en otra fallecía una niña
de más o menos la misma edad, los padres acordaban el matrimonio, formalizaban
el enlace y hacían una gran fiesta. Se ofrecía comida y se quemaban figuras de
papel que representaban esclavos, dinero y artículos del hogar, convencidos de
que los desposados usarían todo ello en la “otra vida”.
Marco quedó
impresionado con la destreza militar de los mongoles, sus métodos
administrativos y su tolerancia religiosa. Entre los logros socioeconómicos de
aquel pueblo estuvieron instituciones de beneficencia para los pobres y los
enfermos; patrullas que combatían los incendios y desórdenes; graneros de
reserva que contrarrestaban las dificultades provocadas por las inundaciones, y
un sistema de correo que hacía posible la comunicación veloz.
Aunque supo de los
intentos mongoles de invadir Japón, Marco no afirma haber estado en aquel
país. Lo que sí dice es que en él abundaba tanto el oro, que la techumbre y el
pavimento del entero palacio imperial eran de este metal. De los
escritores occidentales anteriores al siglo XVI, Marco es el único que
menciona Japón.
Durante siglos, el
libro de Marco Polo ha sido tanto admirado como desprestigiado. En la
actualidad, y tras evaluar todas sus imprecisiones, los eruditos lo catalogan
como “una insuperable descripción” del reinado de Kublai en su apogeo.
Por su camino, Marco
Polo entra a los siguientes territorios conocimos tanto en la antigüedad como
son ahora mismo.
ITALIA: Génova Venecia
TURQUÍA: Estambul
(Constantinopla) Trabzon Acre (Sarai)
GEORGIA: Monte Ararat
IRÁN (PERSIA): Golfo Pérsico
AFGANISTÁN
UZBEKISTÁN: Bujara
PAMIR:
Kashgar
CUENCA DEL TARIM
DESIERTO DE GOBI
MONGOLIA
(COREA)
CHINA (CATAY): Pekín (Cambaluc) Yangzhou
Río Yangtsé Quanzhou
MYANMAR
VIETNAM
PENÍNSULA DE MALACA
SUMATRA
SRI LANKA
INDIA
Teniendo en cuenta
las especificaciones correspondientes a casa ciudad, “Los hombres no son
guerreros, pero son artesanos y comerciantes y guardan la ley indecente de
Mahoma” por otra lado Marco Polo no solo da a conocer la cultura de las
personas, sino que también relata la producción de los sitios visitados “Hay caza maravillosa de animales y aves. La
provincia de Balascia produce también trigo muy bueno, en grandísima cantidad,
abunda en cebada y asimismo en mijo y panizo.”
Relata al mismo
tiempo el color de la piel de las personas, “Bascia es una provincia que dista
diez jornadas de la provincia de Balascia, es una región muy caliente, y la
pueblan hombres negros, astutos y malvados; tienen su propia lengua y llevan en
las orejas zarcillos de oro y de plata con perlas y piedras preciosas”.
Comenta sobre lo
político de las regiones “El gran rey Cublay es muy apuesto, de estatura
mediana, ni muy grueso ni muy flaco; tiene la cara redonda y blanca, los ojos
negros, la nariz muy hermosa, y en toda la complexión de su cuerpo está muy
bien proporcionado. Tiene cuatro mujeres a las que da el nombre de legítimas.
El primogénito de la primera le debe suceder en el trono. Cada una de estas
cuatro dispone para sí de una corte real en su propio palacio, pues posee
trescientas doncellas escogidas y muchos criados eunucos y otros servidores sin
cuento. Además tiene el rey muchas concubinas”.
Comenta de como las
sociedad encuentran nuevos materiales mineros que son de gran utilidad, que
para él ha de haber sido una nueva maravilla, “En toda la provincia de Cathay
se encuentran unas piedras negros que se cavan en la sierras; puestas en la
lumbre arden como leña y conservan el fuego largo tiempo, una vez se han
prendido; si se encienden al atardecer, guardan la llama toda la noche; y aunque en esa provincia hay
mucha madera, muchos sin embargo se sirven de las piedras, porque la leña es más cara”.
Al hacer una síntesis
de las provincias como los lugares de donde anduvo Marco Polo en nuestros
tiempos, se puede decir que es gracias a las invasiones de hombre occidental ya
que por todo lo comentado por el autor se reconoce una cultura muy sólida, pero
al atar dichas culturas es donde se rompe cualquier forma de gobierno.
Por ejemplo la India
que fue un país ocupado por Gran Bretaña, y como la empobrecieron por
medio de llevar toda cultura occidental,
es decir era un pueblo lleno de cultura de grandes riquezas, hoy en día en la India
es un lugar donde el llmado “desarrollo” llego en forma de maquilas, las cuales
hace zapatos, ropa y otros para satisfacer al mundo occidental como a Estados
Unidos.
Países como Irak y
Afganistán que hoy son el producto de las invasiones norteamericanas por
controlar dos cosas la primera y la más importante el petróleo, la segunda todo
el territorio de medio oriente, territorio que trae mucha riqueza cultural,
económica, pero que la idea principal es llevar lo que en la globalización se
considera como desarrollo y el capitalismo, pero un capitalismo de competencia
y revalidad que se sujeta a las leyes del mercado con la oferta y demanda.
En otros pasajes
narra: “En la provincia de Amus se encuentra al oriente; está sometida al Gran
Kan sus hombres son idólatras. Tienen lengua propia y grandes rebaños de
animales y abundancia de alimentos. Poseen muchos y excelentes caballos, que
los mercaderes llevan a la India. Hay allí muchos búfalos y bueyes y vacas en
gran cantidad. Los hombres y las mujeres llevan en sus brazos collares o
ajorcas de oro y de plata de gran valor.
Sobre toda esta
historia Marco Polo narra a gran Kan como el gran imperador de medio oriente,
con algunas excepciones “Dejando atrás la provincia de Ziamba se navega ente el
mediodía y el siroco d millas y se llega a Jana la Grande, que tiene de
circunferencia tres mil millas. En esta
isla hay un rey que no es tributarlo de nadie, allí hay extraordinaria
abundancia de pimienta, nuez moscada, espique, galanga, cubeba, clavo y otras
especies. Acuden a ella muchos mercaderes, ya que obtienen grandes ganancias.
Todos los habitantes de la isla son idólatras. El Gran Kan no ha podido
sojuzgarlas”.
Hoy en día no podemos
olvidar lo que Francia hizo con los vietnamitas tras la colonia que ellos
impusieron en ese momento y la rebelión de los mismo hizo que Estados Unidos
más tarde entraran a esa guerra que muchos la llaman la guerra que quieren
olvidar, ya que fue su derrota del mismo, tanto militar como psicológica, una
guerra donde perdieron la vida muchos de ambas partes, pero a pese a eso
Vietnam es hoy una de las economías más fuertes de Oceanía.
Si me preguntarán si
esos provincias como la narra Marco Polo vivían en subdesarrollo, creo que el
subdesarrollo esta sobre todo en los países occidentales con sus costumbres, lo
narrado por Marco Polo muestra a una sociedad bien organizada sin clases que si
hay guerras si las hay pero pese a eso la diplomacia se imponía ante cualquier
pugna.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario